Volviendo a un tema políticamente explosivo que ha
abordado en varias oportunidades este año, Greenspan dijo que es
incorrecto que el Gobierno prometa más beneficios de
jubilaciones de los que puede brindar.
Manifestó que el tema es especialmente crítico,
teniendo en cuenta la inminente jubilación de unos 77 millones
de personas que nacieron en las dos décadas posteriores a la
Segunda Guerra Mundial.
"Como nación, debemos prometer a nuestros jubilados
sólo los beneficios que podemos brindar", sostuvo Greenspan en
un discurso que ofreció en una conferencia de dos días
auspiciada por el Banco Federal de la Reserva de Kansas.
"SI PROMETEMOS más de lo que puede dar nuestra
economía, como temo que estemos haciendo, debemos recalibrar
nuestros programas públicos para que las personas que van a
jubilarse tengan tiempo para ajustarse por medio de otras vías",
declaró Greenspan. "Si nos demoramos, los ajustes pueden ser
"repentinos y dolorosos".
Como lo hizo en otras oportunidades, Greenspan sugirió
que los posibles cambios podrían ser incrementar la edad de
jubilación para recibir la plenitud de beneficios del Seguro
Social, que actualmente se está elevando gradualmente de 65 a 67
años.
GREENSPAN, QUE tiene 78 años y ha sido designado
presidente de la Junta Federal de la Reserva por un quinto
período consecutivo, ha propuesto incrementar la edad para
jubilarse desde que presidió una comisión que
recomendó varios cambios para rescatar la Seguridad Social e
impedir su insolvencia, hace dos décadas.
En sus declaraciones, Greenspan indicó que la
proyectada duplicación de la población estadounidense
mayor de 65 años para el año 2035 aumentará los
problemas del déficit presupuestario del Gobierno.
Greenspan admitió que cualquier decisión para
achicar los beneficios o incrementar los impuestos de las personas que
trabajan sería difícil en términos
políticos, pero consideró que deben tomarse esas
determinaciones pronto.
Manifestó que aunque los desafíos parecen
grandes, "los ajustes necesarios serán probablemente menores que
los requeridos en la mayoría de países en vías de
desarrollo". Agregó además que Europa y Japón
tendrán una proporción mucho más grande de
jubilados que trabajadores en los próximos años.