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Cambia la visión de los planes 401(k)

domingo, 21 de abril de 2002


Por Carmen T. Casellas
End.ccasellas@elnuevodia.com


EL ESCANDALO de Enron, que causó que miles
de empleados de esa empresa vieran sus planes
para el retiro desvanecerse debido al alto porcentaje
invertido en acciones de su compañía, ha desatado un
nuevo análisis de las obligaciones patronales hacia los
planes 401 (K) y sobre las decisiones de inversión.

Estas decisiones, dentro de un menú de opciones, las hacen los patronos en algunos casos y los participantes en otros (como en el caso de Enron).

Enron no violó la ley al permitir que sus empleados escogiesen la opción de invertir grandes porciones de sus fondos para el retiro en acciones de la empresa. Pero sí desafió el consejo de que un portafolio diversificado es el mejor. De ahí que el Congreso esté analizando qué hacer con esta situación para proteger a los trabajadores.

Rol del patrono

El patrono tiene un deber fiduciario, enmarcado en la Ley federal del 1974 conocida como Erisa (las siglas en inglés del Employee Retirement Income Security Act) de actuar de manera informada, prudente y responsable en la selección de los componentes de un plan para sus empleados y en la supervisión de los que manejan las inversiones.

Este deber incluye la casi obligación de demandar en corte cuando se tiene prueba firme de malos manejos. Y de no hacerlo así, los participantes del plan o los empleados pueden a su vez demandar a estos fiduciarios, dijo Chet Waldman, del bufete Wolf Popper L.L.P. de Nueva York durante un seminario auspiciado por Consultiva Internacional.

Pero Erisa y otras regulaciones vigentes no impiden lo que le sucedió a los empleados de Enron. La razón, explicó el licenciado Tcherine Andújar del bufete Pietrantoni Méndez & Alvarez, se debe a las características de un plan 401(k) de contribuciones definidas. Esta categoría estipula que el participante haga las decisiones sobre cómo invertir dentro del menú que le da su patrono.

"No es ilegal tener una opción en la que hasta el 100% de las aportaciones del empleado y del patrono se inviertan en la acción de la empresa", dijo Andújar.

Empero, legal no significa prudente. Por eso y dada la regla de oro del inversionista diversificar para así distribuir el riesgo el patrono tiene la responsabilidad fiduciaria de proteger a los empleados.

Por otro lado, agregó Andújar, un plan de beneficios definidos en el que el patrono se compromete a distribuir al participante una cantidad fija durante su retiro debe, según las regulaciones, colocar no más de 10% de los activos en las acciones de la empresa.

"Ese porcentaje se mide al momento de adquirir las acciones y no involucra la apreciación del valor luego de la compra", dijo Andújar.

Palo si boga y si no boga

Sin embargo, hay muchas empresas con planes de aportaciones definidas que no llegan al 100% en acciones de la empresa, pero sí llegan al 30% ó 50%.

Estos patronos se hallan casi entre la espada y la pared porque se dan muchos casos en los que esta categoría (la acción de la empresa) es la que más ha crecido. Por ende, el patrono se ve ante un dilema. Si vende esta inversión para diversificar más el portafolio, lo puede debilitar. También puede debilitar la propia acción al poner en venta grandes cantidades de ésta, desatando interrogantes entre los inversionistas.

Y, es por esto, que el Congreso se propone establecer nuevas reglas para los planes de aportaciones definidas, la alternativa dentro de los planes de pensiones que se ha tornado cada vez más seleccionada.